Este fin de semana, para celebrar el primer aniversario de la boda de mis papás, nos hemos ido a la sierra.
El camino en el coche, una pesadilla, que aburrimiento, subidas, bajadas, más subidas… Parecía que aquello no iba a terminar nunca.
Pero después de un rato llegamos a una casita muy bonita y chiquitita, muy rústica pero sin un sofá cómodo para que yo descansase.
Lo primero importante que hicimos fue dormir los tres juntitos, es un poco incómodo, la verdad, pero que rico dormir con el olorcillo de lo que uno quiere cerca. Me desperté por la mañana con el mejor humor que me he despertado nunca.
Por el campo hemos paseado muchíiiiisimo, como imaginaréis estoy cansadísimo pero he disfrutado un montón, cuantos palitos he cogido…
Además he descubierto muchos animalitos nuevos para mi. Los cerdos no me gustan, lo siento son muy feos, con un olor horrible y hacen un sonido muy desagradable. También he conocido algunas ovejas, que graciosas todas con su campanita al cuello, me caen bien. Pero lo mejor de todo, es que tengo un amigo nuevo, un burrito. Si, es supersuave y además estaba muy necesitado de cariño ahí el pobre en esa cerca, así que cuando lo reconocí bien me puse a darle besos como un loco. Sé, aunque no tengamos el mismo idioma, que me lo agradeció mucho y yo me lo pasé muy bien con él.
Pero cuando llegué a casa, no os podéis imaginar qué alegría más grande, mi sofá, mis olores, todo mi mundo conocido… Va a ser verdad eso que dicen de que en casa hasta el culo descansa.
Buffff








Comentarios recientes